Cantona, gigantesca y cautivadora Joya arqueológica de México 

Escrito por el 9 de julio de 2024

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Se trata de un enclave espectacular  ubicado al noreste de la ciudad de Puebla, entre los municipios de Tepeyahualco y Cuyoaco, en el Valle de Serdán, también conocido como los Llanos de San Juan.

Por Teo Infante

Entre los distintivos turísticos de México a nivel mundial resaltan sus impresionantes zonas arqueológicas, destacándose destinos imponentes como Chichén Itzá, Teotihuacán, la gran pirámide de Cholula, Palenque, o la selvática y solitaria Calkamul.

Sin embargo, existe un área  antiquísima singular y colosal que ostenta el título de ser la más grande de la nación azteca.

Se trata de Cantona, ubicada al nordeste de la ciudad de Puebla, entre los municipios de Tepeyahualco y Cuyoaco, en el Valle de Serdán, también conocido como los Llanos de San Juan.

Llegar a Cantona es bien fácil  ya que desde Puebla,  en aproximadamente dos horas en automóvil puedes contemplar este gigantesco recuerdo de la civilización aborigen de esta tierra del sol. Mientras que desde Ciudad de México el trayecto tarda cerca de tres horas.

Siendo la población más importante del Altiplano, albergaba numerosos espacios religiosos y políticos, destacando la presencia de 27 canchas de juego de pelota, la mayor cantidad registrada en algún destino arqueológico de los Estados Unidos Mexicanos.

Construcción arquitectónica exclusiva

A diferencia de otras zonas arqueológicas, cuyas edificaciones siguen un trazado más regular con calles planificadas, Cantona tuvo que adaptarse a su accidentado entorno de roca volcánica, lo que resultó en obras asimétricas, una característica poco común en la región de Mesoamérica.

El uso de piedras fue fundamental en la construcción de templos, calzadas y calles amuralladas que serpentean entre estas particulares formaciones rocosas, de igual forma sus pasillos y complejos residenciales interconectados, que suman alrededor de cuatro mil inmuebles.

Es así como varios apuntes históricos dan cuenta de que en su apogeo, Cantona llegó a tener alrededor de siete mil 500 unidades habitacionales, aunque solo se han descubierto aproximadamente dos mil 700 en la parte sur de este extraordinario asentamiento prehispánico. 

Siendo la población más importante del Altiplano, albergaba numerosos espacios religiosos y políticos, destacando la presencia de 27 canchas de juego de pelota, la mayor cantidad registrada en algún destino arqueológico de los Estados Unidos Mexicanos.

Hoy en día, es posible recorrer dos extensas calzadas, patios, explorar los restos de las antiguas viviendas, visitar la acrópolis (el punto más elevado), donde se concentran los templos y las residencias de los gobernantes, así como admirar 12 estructuras piramidales

Además en su museo esta particular demarcación te brinda una cosmovisión de la historia y la vida cotidiana de los antiguos habitantes de Cantona, reconocida como la zona arqueológica más grande de México debido a sus gigantescas dimensiones. 

En esta ciudad precolonial se tiene registro de aproximadamente 453 hectáreas que formaban parte de la localidad, de las cuales se ha explorado apenas un 2%, concluyendo que ningún otro espacio arqueológico en el país norteamericano es tan extenso como Cantona.

Aunque no se ha determinado con certeza qué cultura habitó en este altiplano, se cree que recibió influencias de los pueblos olmeca-xicalanca, teotihuacano y totonaco.

Un enigma abraza esta seductora ciudad, y es que fue abandonada aproximadamente 500 años antes de la llegada de los conquistadores, alrededor del siglo XI, y se cuenta con pocos registros históricos, salvo por la migración que ocurrió después de numerosas invasiones chichimecas.

El período de mayor esplendor de este enclave aborigen tuvo lugar entre el 350 y el 550 DC, de acuerdo con algunos datos estatales.

No obstante, su población siguió creciendo de manera significativa después del año 600, llegando a albergar hasta 90 mil habitantes, de acuerdo con algunos registros oficiales.

La ubicación estratégica de Cantona la convirtió en un paso obligado para los comerciantes que viajaban desde el Altiplano hacia el golfo de México, esta posición le otorgaba el control sobre los recursos de la Sierra Madre Oriental.

Un dato curioso es que el nombre proviene del náhuatl Caltonac, que significa “Casa del Sol”, en referencia a la importancia del astro rey en la cosmovisión de sus antiguos habitantes.

Para Entrar al Monumento

El acceso a la zona arqueológica de Cantona tiene un costo de $90 pesos mexicanos, unos seis dólares por persona, precio que incluye la entrada al museo de este fascinante enclave turístico.

Sin embargo es oportuno aclarar que la entrada es gratuita para menores de 13 años de edad, estudiantes, maestros y personas de la tercera edad. En tanto que los domingos el acceso es libre para todos.

Ya lo sabes,  Cantona en Puebla, es la más grande joya arqueológica de México, un monumento  fascinante que permite adentrarse en la historia de antiguas civilizaciones y apreciar la grandeza de su legado cultural, un destino alucinante el cual debes visitar al menos una vez en la vida.

 

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